Massagué examina las aportaciones científicas más destacadas en la lucha contra la metástasis

Estadios en la progresión de la metástasis (ampliar). (c) Joan Massagué - MSKCC, IRB Barcelona
Estadios en la progresión de la metástasis (ampliar). (c) Joan Massagué - MSKCC, IRB Barcelona

A pesar de que todavía hay muchos enigmas por resolver, resultados recientes sitúan a los científicos en el optimismo.

El estudio de cómo las células tumorales inician la evolución hacia la metástasis está arrojando ya la suficiente luz para que se empiecen a idear estrategias para poder combatirla. Ciertamente, en la última década se ha revitalizado la investigación sobre los procesos metastáticos, y por una razón de peso: la metástasis, es decir, la extensión de un tumor original a órganos vitales como los pulmones, el hígado, los huesos o el cerebro causa el 90% de las muertes por cáncer.

Ahora, Joan Massagué, uno de los mayores expertos mundiales en oncología y director del programa de Biología del Cáncer en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center (MSKCC), y Gaorav P. Gupta, estudiante de su laboratorio en el MSKCC, publican en Cell una revisión en la que examinan los avances conceptuales, experimentales y tecnológicos más recientes que han permitido comprender mejor el origen y la naturaleza de la metástasis del cáncer.

La metástasis, es decir, la extensión de un tumor original a órganos vitales como los pulmones, el hígado, los huesos o el cerebro causa el 90% de las muertes por cáncer.

Un proceso complejo que comienza a esclarecerse

Uno de los marcos conceptuales introducidos por Massagué, y que ha revolucionado el enfoque de los estudios, se basa en Darwin y su planteamiento sobre la evolución. Se sabe que para llegar a la metástasis, las células cancerígenas tienen que incumplir muchas normas y evitar muchas barreras que se han ido sofisticando a lo largo de centenares de millones de años de evolución del organismo. Por lo tanto, los científicos empezaron a considerar la metástasis como un proceso evolutivo darwiniano, consistente en la selección de linajes de células cancerígenas que han acumulado una serie de alteraciones haciéndolas únicas. Estas células van armándose genéticamente para superar cada una de las barreras de defensa del organismo, incluso llegando a adquirir características que les permiten prosperar en un entorno que, de otra manera, les sería extremadamente hostil.

Así, se ha demostrado que el inicio y la evolución de un proceso metastático requiere de dos requisitos esenciales: uno, la adquisición de alteraciones genéticas ventajosas por parte de las células tumorales y, dos, la adquisición de compatibilidades en los tejidos a colonizar que favorece la invasión posterior de esas células metastáticas y, por lo tanto, la reproducción del tumor. La cascada biológica de la metástasis implica fases muy concretas como la pérdida de adhesión celular, el incremento en la capacidad motora y evasiva de las células tumorales, la entrada en la circulación, la salida hacia otro tejido y, finalmente, la colonización del órgano distante. Los científicos han comenzado a investigar cada uno de estos procesos y están identificando paulatinamente los genes, los mecanismos y vías moleculares que permiten que la metástasis progrese.

La obtención de resultados importantes para entender el proceso metastático sitúa a los científicos en el optimismo. Por ejemplo, trabajos recientes les indican que determinadas células cancerígenas pueden estar adquiriendo la capacidad de generar metástasis cuando el tumor es todavía minúsculo. Además, han encontrado nuevas evidencias sobre la complicidad de las células sanas del tejido a colonizar con las células tumorales, que no sólo las ayudan a sobrevivir, sino que también les permiten la acomodación en el órgano y la dominación del mismo. También se están empezando a conocer los mediadores moleculares que hacen posible que las células tumorales accedan y colonicen unos órganos específicos. Finalmente, avances tecnológicos recientes permiten la validación de estos nuevos descubrimientos a través del análisis de muestras de pacientes.

El Metlab, del IRB Barcelona, contribuirá a resolver algunas de las muchas preguntas abiertas sobre los procesos metastáticos.

La contribución del IRB Barcelona en el cerco a la metástasis

Dentro del programa de Oncología del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), Joan Massagué, que también ejerce la dirección adjunta del instituto, está poniendo a punto el MetLab, un laboratorio de investigación sobre la metástasis que contribuirá a resolver algunas de las muchas preguntas todavía abiertas. Por ejemplo, los investigadores del MetLab intentarán descubrir por qué algunos cánceres de mama causan metástasis en el cerebro y otros no. Otra línea de trabajo tratará de identificar qué fármacos actuales pueden ser útiles ante distintas metástasis.

Para que la investigación en cáncer avance más rápidamente, es necesaria la cooperación y la contribución de científicos de otros campos y especializaciones. En este sentido, el MetLab ya ha establecido colaboraciones, además de con otros grupos del IRB Barcelona expertos en química y biocomputación, con grupos públicos y privados ubicados también en el Parque Científico de Barcelona, con centros hospitalarios para la obtención de muestras y ensayo de tratamientos, y, además, a escala mundial, con el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, donde el doctor Massagué dirige, a su vez, el programa de Biología Celular y Genética del Cáncer.