Entrevistamos a Oriol Pich, médico y estudiante de doctorado en Biología Computacional del IRB Barcelona


Oriol Pich es estudiante de doctorado en en el Laboratorio de Genómica Biomédica del IRB Barcelona, que dirige Núria López-Bigas. Tras graduarse en Medicina (Licenciatura en Cirugía - MBBS) por la Universidad de Barcelona 2016 y en Administración de Empresas por la Universitat Oberta de de Catalunya (UOC) en 2017, decidió hacer un doctorado en Biología Computacional en el IRB Barcelona. Oriol opina que los big data de la biología tendrán un impacto en el bienestar de los pacientes, y considera que podría hacer aportaciones en las dos áreas. 

Su principal tema de interés es la genómica del cáncer, mediante la cual, utilizando datos de secuenciación de próxima generación de miles de tumores, se ha centrado en la medicina de precisión, en los efectos de las quimioterapias en las mutaciones de las células de los pacientes tratados y en la ciencia biológica básica que nos ayuda a responder preguntas fundamentales como por qué nuestro ADN es como es. Oriol se define a sí mismo como una persona muy trabajadora y apasionada por la medicina y por la ciencia, y está siempre dispuesto a aprender sobre temas diversos y listo para abordar nuevos desafíos.

 

“Este es un gran ejemplo de cómo la ciencia colaborativa, en la que los científicos con experiencia en distintas áreas de la biología trabajan juntos, puede llevar la ciencia más lejos en comparación con un enfoque individual”.

 

Háblanos del artículo que acaba de publicarse en la revista Nature y del que eres “contributing author”.

El artículo, que lleva por título “Pervasive lesion segregation shapes cancer genome evolution”, describe cómo las lesiones en el ADN (causadas por agentes como la luz ultravioleta o las quimioterapias) no desaparecen después de que la célula se haya dividido, sino que permanecen en el ADN, causando mutaciones en las  generaciones siguientes. Este proceso, que denominamos “segregación de lesiones”, nos ayuda a comprender mejor el daño y los eventos de reparación de nuestro ADN, y tiene una gran importancia en la evolución de los genomas del cáncer. 

Este artículo es el resultado de un consorcio internacional que ha estado trabajando durante más de tres años. Está formado por cinco laboratorios (uno del Instituto Europeo de Bioinformática, otro de Cancer Research UK, dos del Consejo de Investigación Médica de Escocia y otro de nuestro laboratorio del IRB Barcelona). Cada dos semanas tenemos reuniones en línea, y dos veces al año mantenemos reuniones presenciales en alguna de las instituciones asociadas. Este es un gran ejemplo de cómo la ciencia colaborativa, en la que los científicos con experiencia en distintas áreas de la biología trabajan juntos, puede llevar la ciencia más lejos en comparación con un enfoque individual.

 

Como primer autor de un artículo en Nature Genetics sobre las alteraciones genéticas causadas por las principales terapias contra el cáncer, ¿cómo cree que este descubrimiento puede contribuir a mejorar los tratamientos actuales?

A corto plazo, no creo que tenga ningún impacto en las terapias prescritas. A largo plazo, si dos medicamentos tienen el mismo éxito en el tratamiento de pacientes, podríamos considerar la prescripción del que provoca menos mutaciones en las células. 

 

Has estado involucrado en el Proyecto Pan-Cáncer, una colaboración que involucra a más de 1300 científicos y médicos de 37 países. ¿Cuáles son, en tu opinión, sus descubrimientos más relevantes? ¿Cuál ha sido la contribución de tu grupo?

El resultado científico de este proyecto es enorme. Después de analizar miles de tumores, uno de los mayores descubrimientos fue que muchas de las alteraciones malignas que adquieren las células a menudo ocurren años o décadas antes del diagnóstico. Nuestro grupo en particular se centró en identificar mutaciones malignas en más de 2500 pacientes, con especial atención a la parte no codificante del genoma.

 

¿Cómo han sido todos estos meses de tan alta productividad? Entre tus proyectos, ¿has estado involucrado en alguno relacionado con la COVID-19?

En el laboratorio trabajamos principalmente con ordenadores, por lo que, en este sentido, la productividad no se ve tan afectada como en los laboratorios de "poyata" más tradicionales. Personalmente, ya quiero volver al laboratorio, ver a mis compañeros y trabajar en un entorno diferente y menos monótono.

 

¿Cómo ha sido tu experiencia en IRB Barcelona? ¿Cuándo tienes pensado presentar tu tesis doctoral? 

Estoy súper-contento con mi doctorado en el IRB Barcelona. Espero presentar mi tesis alrededor de octubre-noviembre, ¡pero primero tengo que escribirla!

 

Y después... ¿qué viene?

Buena pregunta. Si tienes alguna sugerencia, ¡házmelo saber!