p53 controla el tamaño de los órganos

Moscas con alas de diferente tamaño pero proporcionadas. © Milán Lab. IRB Barcelona.
Moscas con alas de diferente tamaño pero proporcionadas. © Milán Lab. IRB Barcelona.

Estudios realizados con la mosca de la fruta desvelan que los órganos tienen mecanismos moleculares para controlar sus propias proporciones, según investigadores del IRB Barcelona liderados por el Profesor de Investigación ICREA Marco Milán. En este proceso juega un papel fundamental la proteína p53. El trabajo se publica hoy en la prestigiosa revista PLoS Biology.

El correcto establecimiento de la proporción de los órganos, que ocurre durante el desarrollo embrionario, es esencial para el buen funcionamiento de todos los seres vivos. Alteraciones en los mecanismos responsables de estos procesos pueden causar errores fatales en los embriones e incluso causar su muerte. Ya en el Renacimiento, Leonardo da Vinci se hizo eco en su famosa ilustración “El Hombre de Vitruvio” de la importancia del tamaño del ser humano y de los órganos que lo constituyen.

Las hormonas como la insulina o las hormonas esteroideas son algunos de los responsables de mantener esta armonía. “Lo que nosotros hemos demostrado es que los propios órganos tienen también mecanismos para mantener la armonía en las formas y crecer de forma coordinada”, afirma Milán.

Los órganos tienen capacidad de decisión

En presencia de un estrés, ya sea por mutaciones en genes que pueden causar cáncer o por agentes químicos o físicos como radiación ultravioleta, se activa la proteína supresora de tumores p53, que provoca la muerte de aquellas células a las que el estrés ha causado daños irreversibles y que pueden transformarse en cancerosas, así como también una parada en la proliferación de aquellas que todavía tienen la posibilidad de repararse. En este trabajo los investigadores utilizan como órgano modelo el primordio del ala de la mosca de la fruta “Drosophila melanogaster”, que es el que formará el ala adulta, para estudiar cómo afecta este estrés al resto del tejido sano.

El trabajo liderado por Milán demuestra que cuando se someten a estrés unas células concretas de este órgano no sólo disminuye el crecimiento de esta región sino que también lo hace la porción restante. Como resultado las moscas adultas presentan alas más pequeñas pero proporcionadas. “Estos experimentos demuestran que las células estresadas mandan señales al tejido restante para reducir su crecimiento, para que así el órgano crezca de forma coordinada”, explica Milán. Cuando a las células estresadas se les eliminó p53, las alas resultantes eran desproporcionadas. Estos resultados revelan una nueva función de la proteína p53 en la coordinación del crecimiento de las distintas partes que constituyen un órgano. De nuevo, la naturaleza dicta que el tamaño no importa, pero sí las proporciones.

Artículo de referencia:
A dp53 dependent mechanism involved in coordinating tissue growth in
Drosophila

Duarte Mesquita, Andrés Dekanty and Marco Milán.
PLoS Biology (2010) [doi:10.1371/journal.pbio.1000566]