El futuro de la biomedicina comienza aquí

Maria Quintana, Socayna Jouide, Aida Bertolotti y Andrea Rodgers, las cuatro alumnas del programa de prácticas A Future in Biomedicine.
Maria Quintana, Socayna Jouide, Aida Bertolotti y Andrea Rodgers, las cuatro alumnas del programa de prácticas A Future in Biomedicine.

Despertar vocaciones científicas es una de las misiones del IRB Barcelona. Nuestras alumnas del programa A Future in Biomedicine son un claro ejemplo

Hoy hemos quedado en la cafetería del Parc Científic con Socayna Jouide, Maria Quintana Aida Bertolotti y Andrea Rodgers, las cuatro alumnas de nuestro programa de prácticas para alumnos de último año de grado, A Future in Biomedicine. Después de pasar el curso con nosotros queremos saber cómo ha sido su experiencia en el IRB Barcelona.

Las cuatro estudiantes vienen de carreras y universidades diferentes: Socayna y Maria estudiaban el grado en Biología Humana de la Universidad Pompeu Fabra y Aida y Andrea cursaban el grado en Bioquímica en la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad de Barcelona, respectivamente. 

Eligieron este programa para hacer su proyecto de fin de grado debido al prestigio del IRB Barcelona. “Me pareció una gran oportunidad empezar mi carrera investigadora rodeada de científicos de prestigio como Cayetano”, nos cuenta Socayna, que realizó su estancia en el laboratorio de Cayetano González, jefe del Laboratorio de División Celular.

Algunas de las estudiantes habían estado anteriormente en el IRB Barcelona, como Aida, que había hecho unas prácticas de verano con Miquel Coll, jefe del Laboratorio de Biología Estructural de Complejos de Proteínas y Ácidos Nucleicos y Máquinas Moleculares, y esto le llevó a elegir su laboratorio para hacer su trabajo de fin de grado, o Andrea, que ha realizado las practicas en el grupo de Antonio Zorzano, jefe del Laboratorio de Enfermedades Metabólicas Complejas y Mitocondrias.

Maria llegó por primera vez al IRB Barcelona con 17 años gracias al programa Crazy About Biomedicine y esta experiencia la despertó su pasión por la ciencia. En esta ocasión ha realizado su trabajo de fin de grado dentro del grupo de Francesc Posas y Eulàlia de Nadal, que co-lideran el Laboratorio de Señalización Celular. “Había hecho otras estancias de investigación pero no tan largas ni con tanta responsabilidad. Ahora realmente estaba implicada en un proyecto”, comenta.

Todas valoran muy positivamente la experiencia. “Me ha servido para ganar independencia”, dice Aida. “He aprendido muchísimo, rodeada de profesionales brillantes, tanto dentro como fuera del laboratorio, que han estimulado mi crecimiento” añade Socayna. 

Otro punto atractivo de este programa fue la posibilidad de viajar a Nijmegen (Países Bajos), para conocer el programa del máster Molecular Mechanism of Disease que ofrece la Universidad de Radboud. “Pudimos conocer tanto a los grupos de investigación de la Universidad como a los estudiantes que están cursando este año el máster, que nos explicaron su experiencia de primera mano” explica Maria.

Conocer la Universidad de Radboud llevo a Andrea a matricularse en este máster. “Después de ver que su programa me iba como anillo al dedo tuve la suerte de ser seleccionada como uno de los veinte participantes”, nos cuenta ilusionada.

Hacer practicas en el IRB Barcelona ha servido a las cuatro para reafirmar su idea de querer continuar una carrera científica. Aida comenzará en septiembre el Master en Bioquímica de la Universidad de Estocolmo y Socayna cursará el máster en Bioinformática para Ciencias de la Salud de la UPF. Maria de momento quiere seguir explorando otras áreas y realizará estancias en varios laboratorio tanto nacionales como internacionales. 

Por último, las preguntamos qué se llevan del IRB Barcelona.  “La satisfacción de haber realizado un buen trabajo y haber aprendido tanto, además de reforzar mi pasión por la biomedicina y la ciencia” responde Andrea. 

Para Aida uno de los puntos más importantes ha sido “ver cómo los científicos sonpersonas normales, realmente cualquiera puede conseguirlo con esfuerzo”. “Nos hemos podido rodear de gente que tiene mucha dedicación y está muy motivada” añade Maria. 

Socayna destaca la dinámica del instituto, “me ha sorprendido muy gratamente como se estimula la creación de vínculos entre toda la comunidad”. “Me gusta que haya tanta conexión entre todos los grupos” dice Maria. Aida valora también poder “compartir el trabajo con otros grupos y que te expliquen otras disciplinas. Además, los estudiantes de doctorado han sido un apoyo importante, ya que son gente de nuestra edad con la que hemos podido compartir nuestras experiencias”.

Nos alegra que el paso por el IRB Barcelona haya sido una experiencia tan enriquecedora para estas cuatro estudiantes a las que deseamos mucha suerte en todo lo que hagan. Quién sabe si las volveremos a ver en el instituto dirigiendo sus propios grupos de investigación.